Por lo general, una vez grabas archivos en un CD, no puedes volver a grabar en él. A menos que utilices este pequeño truco: primero crea una carpeta nueva y dale un nombre descriptivo (algo como «grabar, grabar y grabar»). Ahora, coloca en ella los archivos que desees grabar; después, ve a Aplicaciones y abre la carpeta Utilidades. Haz doble clic en Utilidad de Discos y, cuando se abra, selecciona Nuevo en el menú Archivo y elige Imagen de disco desde carpeta; cuando aparezca el diálogo Abrir, navega hasta la carpeta que deseas grabar y haz clic en el botón de imagen. Aparecerá el diálogo Guardar en el que puedes dejar el nombre como está o elegir uno nuevo (no toques los demás controles) antes de pulsar Guardar. En pocos instantes, aparecerá una imagen de disco con el contenido de la carpeta en la lista del lado izquierdo del cuadro de diálogo del programa Utilidad de Discos. Haz clic en ese icono y, a continuación, pulsa en el botón de grabación en la parte superior izquierda del diálogo.
Al pulsar este botón, aparece otra ventana que te pide que introduzcas un disco. Hazlo y, después, pulsa en el triángulo invertido azul que aparece a la derecha de este diálogo para ver más opciones. Haz clic en la casilla de «Mantener el disco grabable» y pulsa el botón de grabación. Tus datos se grabarán en ese CD. Para añadir más archivos a posteriori, introduce el mismo CD y utiliza de nuevo el mismo procedimiento, con la diferencia de que, al llegar al diálogo final, en el botón no pondrá Grabar sino Añadir, ya que estarás añadiendo esos archivos al mismo disco. Por cierto, no olvides borrar los archivos que ya has grabado de tu carpeta «grabar, grabar y grabar» (y el archivo DMG creado) antes de crear la siguiente imagen de disco.
Cuando creas una carpeta de grabación en Tiger (puedes hacerlo eligiendo una carpeta de grabación nueva desde el menú Archivo o bien desde el menú Acción [el botón que tiene como icono una rueda dentada en las ventanas del Finder]) y te introduces en ella, no verás los archivos originales. En su lugar, verás alias de los originales (te darás cuenta de que son alias porque tienen una pequeña flecha curvada encima). Pero no te preocupes, porque cuando al final haces clic en el botón Grabar (en la esquina superior derecha de la ventana de la carpeta de grabación), el sistema se remite a los archivos originales y los graba en el disco, que no quiere decir que tengas un CD lleno de alias de archivos que ya no existen.
¿Y por qué aparecen alias? Porque remiten a tus archivos (en lugar de que éstos se copien en la carpeta) para que el proceso de grabación de discos sea mucho más rápido que con las versiones anteriores de Mac OS X.